La Pantalla Pintada

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Sobre los films de La Pantalla Pintada
Por Macarena Cordiviola

English version coming soon

La Pantalla Pintada comienza con la sección que da nombre al ciclo. El cine tiene de alguna manera un origen plástico. Walter Ruttmann, cineasta alemán de comienzos del siglo XX, describió su trabajo cinematográfico como "pintura en el tiempo”. En escena, hallucinations painted by a camera*1.

El primer cortometraje es Ventana de Claudio Caldini, uno de los pioneros del cine experimental en nuestro país. Cuando lo vi por primera vez, creí que estaba pintado a mano. No, es un haz de luz en una habitación a oscuras. Nietzsche habla de la página en negro que debemos perforar. Caldini tajea la pantalla-tela revelándonos el movimiento interno de un cuadro abstracto. Pero sobre todo, acentúa el enunciado lógico: luz o no luz, todo lo que hay.

Ojos en llamas de Magdalena Jitrik es un trabajo artesanal, el celuloide íntegramente pintado a mano. Su título condensa el incendio de la no representación. Nada que interpretar, las asociaciones equívocas a la hoguera. Este film induce a la experiencia-pura, algo difícil de sostener ya que vivimos bajo códigos saturados. Jitrik propone un Farenheit inverso para deshacernos de esos códigos.

abc etcétera de Sergio Subero, un joven de gran potencial que elige la suavidad del traslúcido como camino estético. Subero realizó este  cortometraje con material encontrado en Súper 8 mm y lo intervino rayándolo, salpicándolo de color. El fílmico es la magdalena de Proust, reminiscencia de una escena familiar pretérita. Al principio manchas, partículas que diluyen las capas de tiempo. La transparencia nos hace ver que toda imagen es deja-vu.

Anna-Lisa Marjak es pintora, fotógrafa y de las primeras realizadoras de videoarte en Argentina. En Colores, Marjak hace de la cámara prisma, expande nuestros sentidos. La voz en off dice: “el color dilata la pupila”. Al decir, actualiza el hechizo para después estampar a fuego un juicio político explícito en el video: “el color divide, multiplica, somos de diferentes colores, no importa, el alma tiene un solo color”. Marjak, a través del prisma-lente, reflexiona sobre la diversidad cultural, étnica, el desprecio a la diferencia. No es un trabajo meramente plástico como aparenta; viene más cerca, a una problemática cotidiana que escondemos.

La sección Rituales del cuerpo trata de la influencia africana en las creencias y ceremonias del Río de la Plata. Exú y Pomba, versión masculina y femenina de la misma deidad, tienen varias representaciones: con capa negra o blanca, hombre-cobra, con tridente, en madera, en hierro, súper dotado; ella, desnuda, con vestido rojo, de pie, recostada, una sirena, tentadora. Estos cultos y su iconografía producen sentimientos y discursos contradictorios, son rechazados o escondidos por estar fuera de las religiones dominantes. Los cultos africanos, llenos de color y vida, ponen en juego pulsiones que tienden a materializar lo invisible. En la dimensión del videoarte, debemos remarcar corrientes como el video-danza o la video-performance, con un papel  importante en la producción. Los tres films pertenecen a la categoría video-performance. Poco importa qué fue anterior, si la carretilla o el brazo articulado.

El primer corto de esta sección es Lorié Exú de Ángela López Ruiz. Ángela presenta al animal humano, su carne al rojo vivo fagocitada y enmudecida por el vacío del alma. Las imágenes devorándose devoradoras sintetizan un concepto: la desolación en la tierra es resultado del abrazo fatal con la nada del ser. “Ay, no me dejes solo”, leemos sobre negro en la pantalla. Le habla al tú que es yo: no te abandones, o el mar quedará sin agua.

En Elegbé de Guillermo Zabaleta, vemos a un hombre en trance. Su cuerpo es tierra, fuego, aire, llave que lo transporta a otro universo. La imagen actual cristaliza en su propia imagen virtual generando una doble imagen donde la cosa y la representación están articuladas. Ahí reside su encanto.

Encrucijada de Anabel Vanoni empieza con planos cortos, detalles, va tejiendo una cadena de relaciones, su variación. Pomba mujer/ diosa/ loba- hace ofrenda y es ofrendada. El correlato del film, su verdadero core, no es el plot (quién hizo qué) sino la relación performer/acción/ vidente. Su naturaleza será modificada de adentro hacia afuera. El corto termina con los niños mirando las acciones por la vitrina, algunos entregan dádivas. Vanoni, como Zabaleta y López Ruiz, trabaja en su obra la magia y el fetichismo. Al ver estos videos, me pregunto cuál es la encrucijada, de quién. ¿De las instituciones religiosas, de los practicantes, de los que no creen, de los espectadores? Su dilema establishment: ¿respetar o reprimir, mostrar o esconder? Pareciera que los credos, aún en el siglo XXI encuentran poco espacio de confluencia. La naturaleza humana tiene pasión por la intolerancia. Los tres artistas proponen otra travesía. >

*1 En español: alucinaciones pintadas por una cámara.